Un buen deseo para ti....

Que el día más triste de tu futuro no sea peor que el día más feliz de tu pasado (antigua bendición irlandesa).

sábado, 29 de enero de 2011

Tarde de cocinitas.




Llevo dos horas en la cocina y ni enterarme, oye.


Ayer POR FIN me acordé de comprar el almidón agrio para el pan, que no tenía. No tenía ni pan ni almidón, quiero decir. Y como ayer tocó ir a recoger el coche al taller después de ir al tanatorio, aprovechamos para tomar un café con mis papis y ya de paso entré el locutorio que hay en su barrio (uno de ellos) a por el almidón.

Y hoy me he metido en la cocina después de comer y ver una película y he hecho hornada. He experimentado un poco con la masa y le he añadido un poco de ajo en polvo y de sésamo. Si sabe la mitad de bien de lo que huele, este pan va a estar de muerte.

Y como había sacado del congelador un paquete de carne picada que había comprado con intención de hacer albóndigas y tenerlas congeladas para no tener que romperme los cascos pensando qué comer, me he puesto a ello y ya tenemos pelotillas para 4 días. No está mal, teniendo en cuenta que sólo tendré que sacar del congelador la ración del día y hacer la salsa que me apetezca (que vendrá a ser la típica de tomate, o la de almendras, que para esto soy de más tradicional).

¡Ya está! Acabo de apagar el horno y no he podido resistir la tentación de sacar un panecillo y abrirlo. ¿Por qué abrirlo? Por dos razones: para ver si estaba bien cocido (que sí lo está) y para ver si esta vez también ha salido la burbuja de aire de la última vez (que no). En cuanto se enfríe un poco, que tardará porque no lo sacaré hasta dentro de un poquito, lo probaremos. Tiene una pinta.... Además esta vez no lo he pintado con leche sino con huevo, y ha quedado más doradito que las anteriores, además de que creo que ha quedado más crujiente la corteza. Ya te contaré.

Y con esto y un bizcocho, hasta otro rato. En un rato sacaré a la peduga a dar paseo, que luego hemos quedado para cenar en la pizzería con dos amigos.

Abrazos pretos y besicos a puñaos.

P.D.: Hoy he probado a macerar la pechuga de pollo en la misma mezcla que empleé el otro día para la carne de la pasta ¡y estaba de lujo! Normalmente la pongo en leche para que salga más jugosa, pero así estaba tierna y además sabrosa.


Editado poco más tarde:
Acabo de hacer las fotos del pan, para que veas cómo ha quedado. Esta vez lo he hecho un poco más chafadito para poder hincarle mejor el diente.... ¡Está para chuparse los dedos!

Pongo también otra foto de las pechuguitas recién fileteadas y adobadas. De verdad que buenísimas.

viernes, 28 de enero de 2011

Sueños.

Ha sido una semana rara, triste. El lunes por la noche nos enteramos que había fallecido una persona importante para Chabi; el martes otra persona también conocida falleció (la madre de mi tía), y ayer mi madre me llamó para decirme que nuevamente había que ir a dar el pésame, a otra de mis tías.

Hoy, al poco de llegar a casa del tanatorio me ha vuelto a llamar mi madre, sólo que esta vez la voz era de alegría. La hija de unos amigos de mis padres acaba de dar a luz a su hija. Además una de mis amigas está a puntito de dar a luz a su primer hijo.

El miércoles Chabi dijo que por cuando una persona conocida muere hay un nacimiento, también en nuestro entorno. Hoy puedo decir que parece ser que es cierto. Parece que en medio de tanta tristeza también hay lugar para la felicidad.


La entrada de hoy es un corto que he encontrado navegando por la red. No es que tenga mucha relación con el ciclo de la vida, pero sí la tiene con la forma de vivir, con la capacidad de soñar. A veces me da la sensación de que la gente está perdiéndola, que cada vez se sueña menos despierto. Tal vez sea por las circunstancias sociales que nos está tocando vivir, pero cuando hablo de cosas que me gustaría hacer, cuando sueño en voz alta, en definitiva, a veces me miran como si estuviese loca. "Pero ¿no ves que eso que dices es imposible?", me preguntan. "Bueno, soñar aún es gratis", contesto yo.

¿Realmente es de locos soñar? Pues bueno, dejadme seguir comportándome como tal porque voy a seguir haciendo planes de futuro, aunque eso incluya soñar despierta, siempre manteniendo los pies en el suelo. No sé si será así o no, pero pienso que los sueños me ayudan a seguir adelante, a luchar por lo que quiero.

En mis planes de futuro a corto-medio plazo hay muchos proyectos que me hacen muy feliz. Pero de momento no son más que eso, proyectos, sueños.

En fin, ya ves que hoy estoy divagando más que de costumbre, pero necesitaba contarte lo que pasa por mi cabeza, y esto es lo que hay hoy. Te dejo con el corto, disfrútalo.


miércoles, 26 de enero de 2011

De sueños va la cosa.

La de hoy es una entrada un poco larga, pero creo que la ocasión lo merece. Te explico.

Hace mucho tiempo que había oído hablar del famoso discurso de Martin Luther King en Washington; el famoso discurso "Tengo un sueño". Pues bien, ayer por la tarde vi una entrada en un blog que sigo desde hace no mucho relacionada con él, con Luther King y yendo de un sitio a otro he acabado encontrando el texto del discurso. y es el texto de hoy, ni más ni menos. Bueno, en realidad es menos, ya que he seleccionado el fragmento final, que es el que más me gusta. Si quieres leer el texto entero sólo tienes que ir aquí.

Y ahora, con tu permiso y antes de dejarte el discurso, te hablo un poquito del blog por el que empecé a buscar en la red. Es un blog elaborado por unos niños del cole de Muel, Ellos están empeñados en hacer de este mundo un sitio mejor para todos, y sobre todo para los animales. Si quieres saber más de ellos de su protectora virtual, haz clic aquí, porque todo lo que diga de ellos será poco.

Y ahora sí, el discurso de Martin Luther King. Te dejo con él.

Abrazos pretos y besicos a puñaos.


Les digo a ustedes hoy, mis amigos, que pese a todas las dificultades y frustraciones del momento, todavía tengo un sueño. Es un sueño arraigado profundamente en el sueño americano.


Tengo un sueño, que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo, creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales.

Tengo un sueño, que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.

Tengo un sueño, que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto, sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia.

Tengo un sueño, que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter.

¡Yo tengo un sueño hoy!

Tengo un sueño, que un día, allá en Alabama, con sus racistas despiadados, con un gobernador cuyos labios gotean con las palabras de la interposición y la anulación, un día allí mismo en Alabama, pequeños niños negros y pequeñas niñas negras serán capaces de unir sus manos con pequeños niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas.

¡Yo tengo un sueño hoy!

Tengo un sueño, que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada, y toda la carne la verá al unísono.

Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de esculpir de la montaña de la desesperación una piedra de esperanza.

Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a prisión juntos, de luchar por nuestra libertad juntos, con la certeza de que un día seremos libres.

Este será el día, este será el día en que todos los niños de Dios serán capaces de cantar con un nuevo significado: "Mi país, dulce tierra de libertad, sobre ti canto. Tierra donde mis padres murieron, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera, dejen resonar la libertad". Y si Estados Unidos va a convertirse en una gran nación, esto debe convertirse en realidad.

Entonces dejen resonar la libertad desde las prodigiosas cumbres de Nueva Hampshire. Dejen resonar la libertad desde las grandes montañas de Nueva York. Dejen resonar la libertad desde los Alleghenies de Pennsylvania. Dejen resonar la libertad desde los picos nevados de Colorado. Dejen resonar la libertad desde los curvados picos de California. Dejen resonar la libertad desde las montañas de piedra de Georgia. Dejen resonar la libertad de la montaña Lookout de Tennessee. Dejen resonar la libertad desde cada colina y cada topera de Mississippi, desde cada ladera, ¡dejen resonar la libertad!

Y cuando esto ocurra, cuando dejemos resonar la libertad, cuando la dejemos resonar desde cada pueblo y cada caserío, desde cada estado y cada ciudad, seremos capaces de apresurar la llegada de ese día cuando todos los hijos de Dios, hombres negros y hombres blancos, judíos y gentiles, protestantes y católicos, serán capaces de unir sus manos y cantar las palabras de un viejo espiritual negro: "¡Por fin somos libres! ¡Por fin somos libres! Gracias a Dios todopoderoso, ¡por fin somos libres!"

(Martin Luther King)

martes, 25 de enero de 2011

Una receta para pasta.

La pena es que no me he acordado de hacer la foto de rigor, así que tendrás que imaginártelo. La otra opción es intentar acordarme la próxima vez que lo haga y añadirla a la receta de hoy. Bueno, aquí va.

Primero te explico el porqué de esta receta tan.... tan sencilla :-) Resulta que llevo una temporada que la carne me sienta fatal, la única que tolero es la de pollo/pavo, así que cuando hago pasta hago un plato único con firme de carne picada y ya está la comida lista.

Ayer me puse a preparar la carne y se me ocurrió especiarla un poco, así que cogí los botes y a la picada de pollo y pavo le eché:
- hierbas provenzales (una mezcla con tomillo, albahaca, orégano....).
- nuez moscada.
- cebolla en polvo.
- ajo en polvo.
- pimentón dulce.
- pimentón picante.

¿Cantidades? A ojímetro, como siempre que utilizo hierbas en las comidas. Voy probando y ya está. En este caso, por razones obvias (la carne estaba cruda) no lo probé, así que iba oliendo hasta que me convenció de que iba a estar buena.

Después de hacer la carne le eché tomate frito (de momento no tengo casero, así que es comprado) y una cucharada de queso de cabra (de untar). ¿El resultado? Sólo te diré el comentario que hizo Chabi: "yo lo guardaría como receta". Y eso he hecho, escribirla por si a alguien os apetece probar. Ya te digo que es una tontería y que seguro segurísimo que no he descubierto nada que no esté ya inventado, pero el resultado ha estado más que bueno. Aquí queda, a tu disposición.

Abrazos pretos y besicos a puñaos.

Alguna frase de regalo, antes de ponerme a estudiar hasta que salga Chabi de clase.

La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.
(Pablo Picasso)

No os espante el dolor; o tendrá fin o acabará con vosotros.
(Séneca)

Escoge una mujer de la cual puedas decir: hubiera podido elegirla más bella, pero no mejor.
(Pitágoras de Samos)

(Sirve igual con los hombres)

Si los hombres han nacido con dos ojos, dos orejas y una sola lengua es porque se debe escuchar y mirar dos veces antes de hablar.

(Marquesa de Sévigné)

domingo, 23 de enero de 2011

Carta de un hijo a todos los padres del mundo.

No me des todo lo que te pido.
A veces sólo pido para ver hasta cuánto puedo coger.

No me grites.
Te respeto menos cuando lo haces y me enseñas a gritar a mí también. Y yo no quiero hacerlo.

No me des siempre órdenes.
Si en vez de órdenes, a veces me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.

Cumple las promesas, buenas o malas.
Si me prometes un premio, dámelo, pero también si es un castigo.

No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o hermana.
Si tú me haces sentir mejor que los demás, alguien va a sufrir, y si me haces sentir peor que los demás, seré yo quien sufra.

No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer.
Decide y mantén esa decisión.

Déjame valerme por mí mismo.
Si tú haces todo por mí, yo nunca podré aprender.

No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que lo haga por ti, aunque sea para sacarte de un apuro.
Me haces sentirme mal y perder la fe en lo que me dices.

Cuando haces algo malo, no me exijas que te diga el porqué lo hice. A veces ni yo mismo lo sé.

Cuando estás equivocado en algo, admítelo y crecerá la opinión que tengo de ti, y así me enseñarás a admitir mis equivocaciones también.

Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con que tratas a tus amigos. Porque seamos familia no quiere decir que no podamos ser amigos también.

No me digas que haga una cosa cuando tú no la haces. Yo aprenderé lo que tú hagas, aunque no lo digas.

Cuando te cuente un problema mío, no me digas "no tengo tiempo para bobadas", o "eso no tiene importancia". Trata de comprenderme y ayudarme.

Y quiéreme y dímelo. A mí me gusta oírtelo decir, aunque no creas necesario decírmelo.


Creo que esta vez no hay nada que añadir, ¿no crees?

Abrazos pretos y besicos a puñaos.