Un buen deseo para ti....

Que el día más triste de tu futuro no sea peor que el día más feliz de tu pasado (antigua bendición irlandesa).

martes, 14 de julio de 2009

Elogio de la amistad.

Acoge la magia y la jovialidad
en tu amistad. Cuando dos
personas comparten su ser
profundo, pueden acontecer
cosas maravillosas.

(Kass P. Dotterweich & John D. Perry)

Cierto es, que nadie sabe lo que puede depararnos el futuro. De una amistad verdadera puede surgir algo realmente especial. ¿O no?

Abrazos pretos y besicos a puñaos.

lunes, 13 de julio de 2009

Poesía de Ajo

La semana pasada, en la E.V.A., dos de mis compañeras en la (des)organización se encargaron de dinamizar a diario los almuerzos. El caso es que uno de los días prepararon unos "pinchos de Ajo", y fue así como conocí a una micopoetisa bastante buena: Ajo. Y como muestra un botón.

Es ya muy tarde para mimarte
pero a estas horas podemos ya
bailar desnudos y contar verdades,
contar verdades por cualquier tarde.

viernes, 10 de julio de 2009

Sobre la enseñanza.

¿Qué es un maestro?
Bien, te contesto:
No es aquel que enseña algo, sino aquel que empuja a su alumno a dar lo mejor de si mismo a fin de descubrir lo que ya sabe.

("La Bruja de Portobello", P. Coelho)

Hoy te dejo esta reflexión. ¿Qué hay de alumn@ dentro de cada uno de nosotr@s? ¿Y cuánto de maestr@? Es bastante más difícil ser maestro que aprender. ¿No te parece?

Abrazos pretos y besicos a puñaos.

jueves, 9 de julio de 2009

Sobre los enemigos.

Un guerrero de la luz escoge a sus enemigos.
No pierde su tiempo escuchando provocaciones,
él tiene un destino que debe ser cumplido.

("Manual del Guerrero de la Luz", P. Coelho.)


¿Hasta qué punto dejamos que nos afecte lo que dicen quienes no se molestan en conocernos?

Abrazos pretos y besicos a puñaos.

miércoles, 8 de julio de 2009

Hoy puede ser ( y será) un gran día.

Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida cada vez que el sol cruza el cielo.

Hoy sería mucho lo que habría que contar. Tanto que no sé por dónde empezar.

Anoche volví de L'Ainsa, donde he estado en la Escuela de Verano del Altoaragón, concretamente en las Jornadas de Verano que organizamos cada año, la primera semana de Julio. Lo cierto es que ha habido muchos buenos momentos, pero si tuviese que escoger de entre todos ellos los que me han hecho sentir mejor, los que han conseguido que olvidase el cansancio, el calor y la penita de algunos ratos, me quedaría con éstos.

Me guardo la noche que pasamos en Abizanda, con los
Titiriteros de Binéfar. No sé si los conoces o no, pero son personas extraordinarias, además de unos titiriteros de los de toda la vida. Si tienes ocasión de verlos, no lo dudes. Te aseguro que saldrás con muy buen sabor de boca. Y si tienes algún peque a quien puedas llevar, fijo que lo disfruta.

Me guardo también un rato de absoluta dejadez en manos de la profe de yoga, Raquel, que consiguió que me olvidase por un rato de los problemillas que había entre los que (des)organizábamos aquello, además de hacer desaparecer el dolor de cabeza y de espalda con uno de los mejores masajes que me han dado.


Otro rato para el recuerdo fue la última noche que pasábamos juntos, la del domingo al lunes, en la verbena. Lo llamamos verbena pero en realidad es un rato que pasamos tod@s junt@s. Cada un@ hace lo que le apetece, cada taller prepara (si quiere) una actividad para tod@s, los Titiriteros hacen alguna cosilla, y
Jesús, otro de los profes, nos canta alguna de sus cancioncillas, con Raquel a la darbuka.

Al acabar la verbena, uno de los talleres (la gente que lo estaba haciendo) nos regaló una dinámica que gustó a todo el mundo. Hicieron un pasillo por el que el resto de personas pasaban con los ojos cerrados. Conforme iban pasando recibían caricias de todo tipo. Si pudieses ver las caras de cuant@s pasaron por allí lo entenderías. Yo no pasé, estaba fotografiando y grabando a todos y todas, pero el silencio era bastante completo y las caras lo decían todo. No me hizo falta ponerme a la cola para entender lo que se sentía.


Y por último me quedo con todo el cariño, todos los abrazos, los besos, los ratos de los almuerzos, las comidas, los momentos de convivencia. Ya ves que es imposible escoger un solo momento de entre todos los que he vivido estos días; son francamente demasiados, pero la sensación de cariño es la que gana por goleada.


Este año ha sido uno de los que más gente ha venido. Gente de lo más dispar, llegada de un montón de sitios diferentes de toda España, gente con formas de ser muy distintas, y sin embargo con un par de puntos en común. En primer lugar, la mayoría estamos viculad@s con el mundo de la docencia, y queremos cambiar la escuela. Y en segundo lugar tenemos ganas de pasar unos días agradables en un entorno maravilloso, y no nos importa echar las horas que sean necesarias para conseguirlo.


En fin, que ya ves que merece la pena pasar una semana de no parar, de dormir más bien poco (mi media de horas de sueño al día es de escasas 3 horas) pero con ello te llevas en el bolsillo un montón de buenos momentos que recordar. En mi caso son recuerdos de los que vivo el resto del año, especialmente en los malos momentos que tod@s tenemos de vez en cuando.

Y con esto y un bizcocho te dejo un rato. Mañana más y mejor.


Abrazos pretos y besicos a puñaos.




Ésta es una de las fotos que se hizo en Abizanda, en la cena con los Titiriteros.
El señor que está delante del muñeco es Paco Paricio, "Titiritero Mayor del Reino",
y el monigote es la protagonista de una de sus canciones, "la Despelona".